mujeres latinas
Bienestar

Mujeres latinas ¿Qué nos detiene a ir por mejores trabajos?

Pese a que globalmente vivimos el despertar de la fuerza femenina y movimientos como el #metoo, en América Latina las mujeres se enfrentan a otras realidades y barreras.

Cuando comencé a investigar para este post, en realidad tenía otro tema en mente –algo sobre empleos mejores pagados… tristemente parece que yo también me había desconectado a la realidad de la mujer latina.

No, el problema no está en nuestra cabeza…existe

Según Perova para el Banco Mundial (2018) el problema sobre las oportunidades laborales en Latinoamérica no sólo tiene tintes culturales, sino también administrativos.

La economista señala que la situación es el resultado de “falta de políticas flexibles enfocadas a la familia, adicional a los roles tradicionales asignados a las mujeres dentro de las casas».

El problema existe y empieza sin darnos cuenta desde niñas.

Esto queda en evidente de acuerdo con datos de la Organización Internacional del Trabajo (OIT, 2018): entre los jóvenes de 16-18 años son las mujeres quienes no trabajan por «atender la casa, niños, hermanos u otras personas»(12.8%), frente al 1.14% de los hombres que no lo hacían por argumentos como «enfocarse en sus estudios».

Por otra lado las mujeres que tienen hijos o son madres solteras y trabajan la mayor parte del tiempo no cuentan con servicios de guardería de calidad que puedan costear.

El problema comienza desde la familia

Cuántas de nosotras no ha vivido esa diferencia dentro de nuestro propio círculo familiar, y comienza desde frases tan simples como “tú no puedes hacer eso, mejor ve a la cocina a ayudar”.

Encuentro de mujeres por la paz, Colombia, 8 de marzo de 2015. Foto: ONU Mujeres/Mauricio Cardona

Desafortunadamente las “obligaciones familiares asignadas por ser mujer» se convierte en uno de los principales impedimentos para que muchas no se decidan a estudiar o trabajar en una carrera con mejores ingresos.

Lo peor es que en comunidades más alejadas a las ciudades, las niñas ni siquiera tienen la oportunidad de elegir.

Sí podemos cambiar

Entonces en nuestra región aún estamos queda mucho por hacer para apoyarnos una a la otra.

Porque sí podemos, curiosamente pese al mal trato a nuestro género son las mujeres quienes en muchos hogares de América Latina han sacado adelante a sus hijos.

Empecemos con las niñas

A México se encuentra ligada la palabra “Macho”, pero como mujeres tenemos la responsabilidad de no cooperar ni fomentar la limitación por fuerza o intelecto a nuestras niñas.

No importa el género, todos tenemos el derecho a desarrollarnos exitosamente.

También los niños

Nadie nace con un chip sobre cómo pensar y tratar a las personas. Como comunidad debemos ser responsables también en mostrarles una América Latina con oportunidades para todos: hombres y mujeres.


También podría interesarte:

Isabel Marant, claves para crear una marca de moda exitosa a los 20’s.

Trabajar no volverá a ser igual: ¿Cómo sacar ventaja a la 4ta revolución industrial?


Soluciones al cuidado de los padres o opciones de retiro

Además debemos trabajar en soluciones sobre el cuidado de los padres –en la comunidad latina los hombres se casan, se van y las hermanas son quienes en automático deben hacerse cargo de ellos.

En muchos casos esto tiene como resultado pleitos y en el sueño truncado de las mujeres.

Fuera estereotipos -ni uno más ni otro menos.

Debemos enseñarles que mientras los niños tienen más fuerza física ellas también tienen otras cualidades al mismo tiempo que pueden trabajar y seguir obteniendo buenos resultados si trabajan con ellos.

Fuera casette

Es díficil porque crecimos unas más otras menos con ideas de nuestras abuelitas o roles de mujeres dedicadas al hogar y atender a la familiar –eso no es malo, pero recuerda que no es lo único en lo cual te puedes desarrollar.

Piensa también en ti y en qué te gustaría trabajar profesionalmente, tal vez en tus manos esta el poder cambiar tu lugar de origen.

 

La respuesta a ¿qué nos detiene a ir por mejores trabajos? son muchas, no sólo nuestra actitud o educación sino también el entorno en el cual vivimos. Pero podemos comenzar a cambiar poco a poco, ¿tú que opinas?

 

 

Deja un comentario

A %d blogueros les gusta esto:
Ir a la barra de herramientas